vigésimo séptimo desahogo ocurrente

20081020212706-od.jpg

Me avisó. No recuerdo cuántas fueron las veces.

Y cuando quise deshacer:

Creí saber lo que hice igual de bien que aquello que no existió.

Y cuando quise deshacer:

No me volvió a avisar.

 

Me ayudó. La paja con la paja, para sí el estiércol.

Y quise corresponder:

Besándola en la nariz que respirara por la boca.

Y quise corresponder:

Siendo estatua de hielo.

 

Maldita aspirina aspiras memorias

Bendita aspirina aspiras recuerdos

 

Y la besé, tanto como supe. Y cuando quise deshacer:

no me volvió a avisar.

 

Escupir al cielo los recuerdos y dejar que el azar, al son del viento, los devuelva.

Qué otra cosa podría hacer queriendo ser.

Cuando el destino es más que un mal amigo.

Cuando el aroma te incomoda sin el placer de su recuerdo.

 

Volví pasos atrás sin volver la mirada.

La Ley: poesía de sus labios.

El mundo: brinda con agua al destino enemigo.

Vivir: un don que no poseo.

Si cada mañana al despertar inspiro una esencia

en su boca de versos colmada:

porque fuiste mi nena hoy llora mi almohada.

 

La besé tanto como supe y no me volvió a avisar.

De nuevo.

 

Lunes, 20 de Octubre de 2008 21:27. Autor: desahogandome.

Comentarios > Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y el Iniciador Aragón.