séptimo desahogo después de cada regreso

De regreso camino despacio. Me entretengo con las calles semivacías, contemplando. Viendo como pasan también otras almas a mi lado; pese a la amplitud de la noche temprana, el frío es sólo fresco. Voy pensando en ello: ¡qué temperatura más agradable”. Casi me descamiso. A todo esto, sigo caminando, de regreso.
En el sofá sin cena, acariciando, perdón: usando sus pies como esas bolas que se aprietan y aprietan para liberar algún stress, quise decir, converso con las plantas sujetando la inquietud de mi mente que se encuentra, tal vez en otro lugar, no con personas distintas. Antes de dormir normalmente nos follamos.
Más tarde me pregunto entre el rumor de las plantas y el olor a sexo ¿a dónde he regresado?
7 comentarios
Luces-D-Bohemia -
Pero la vida siempre empuja...
Abril. -
Por más que les hablo a mis plantas no me responden, ni un sordo rumor sale de sus hojas. ¿Será que les hago oídos sordos para que no me contesten las confesiones que les hago cuando nadie nos oye?
Un abrazo.
mbi -
Estupenda idea, acabo de llegar y no quiero agobiar pero....que vuelvo es seguro.
marietta -
ninfa_occidental -
francisco -
Gracias por tus amables palabras. Espero que tu aventura bloguera sea larga y fructífera. Y que la disfrutes.
Un abrazo
Ana -
Hay días que las respuestas estan tan dentro de uno mismo , tan al fondo, que aún gritándolas no hay respuestas.
Besos.